Extraño como un pato en el Manzanares,
torpe como un suicida sin vocación,
absurdo como un belga por soleares,
vacío como una isla sin Robinsón.
Pues nada, a uno que todavía no tiene guitarra (manda huevos que no me la haya comprado todavía), le da por recitar.
Eso es todo amigos.
2 comentarios:
"Se aferra el corazón a lo perdido,
los ojos que no ven miran mejor,
cantar es disparar contra el olvido,
vivir sin ti... es dormir en la estación."
De uno que siempre duerme en la estación (en Bordeaux vivía cerca de la Gare Saint Jean), un martes después de volver a volver a perder, faltan almas y sobran goles en contra, el Campanile se parece cada día más a la Pasarela Cibeles (o quizás al paseo de Regla), los cassetes se pierden ahora en el iPod. Pero como diría Joaquinito ejerciendo de "Rodriguez", esto es todavía una canción de amor. Justicia y suerte (si la necesitas) con los exámenes.
Comparto contigo los gustos. Yo quería haber escrito aquello de algunas veces vivo y otras veces la vida se me va con lo que escribo.
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