lunes, 19 de noviembre de 2007

Thanksgiving...

Thanksgiving es una fiesta muy típica en los Estados Unidos. Se celebra a finales de noviembre y consiste en un fin de semana que empieza el jueves, para reunirse con los familiares y comer como nunca antes lo hiciste.

Pero para los estudiantes además supone unas pequeñas vacaciones que nos viene muy bien para desconectar un poco y encarar el final del trimestre con energías renovadas.

Esta semana va a estar muy cargadita, así que este blog se quedará huérfano de padre. No obstante, y como gurú espiritual vuestro que soy, aquí os propongo una serie de cosas que podéis hacer para aguantar la espera, porque tengo varias historias que contaros como la de mis desayunos, como la de aquel domingo que intente ir a ver a los Lakers, como el concierto de Soda Stereo (diez años no es nada), o como mi viaje a SAN FRANCISCO!!! Sí, mi ciudad.


El viaje será a través de la carretera de la costa. Ya tenemos un Pontiac alquilado, y haremos noche en Monterey. Dicen que las vistas son preciosas. Pues nada, a ver el Golden Gate (Golden Gay que diría Torrente), las cuestas (espero acordarme de poner el freno de mano), la bahía, Alcatráz, el Downtown, el barrio chino, el mercado de marisco, Castro, etc...

Las fotos no son mías, pero como si lo fueran ;)

Bueno, como os prometí, aquí tenéis una lista de cosas que podéis hacer durante mi ausencia.
  1. Crear un blog en www.blogger.com y así os puedo leer, ya que no dejáis comentarios.
  2. Postear las fotos de Halloween de Paco, que dijo que las iba a subir pero todavía no lo ha hecho (anda que tiene menos palabra que Juande Ramos).
  3. Calcular cuántos son 400 dracmas (Wyoming dixit).
  4. Montar el pesebre, que ya va siendo hora...
  5. Programar las cenas de Navidad de modo que yo pueda asistir...

Y si de verdad queréis aprovechar el tiempo, y os da por la lectura de la buena (no como este blog), os recomiendo LAPSO (Eduardo Martos Gómez - http://el-aleph.es/lapso/). En mi humilde opinión una obra genial, a base de relatos breves pero profundos, con el original sello de Eduardo Martos. Creo que se disfruta más a pequeñas dosis, para saborear la esencia en cada uno de sus relatos. ¡Enhorabuena, amigo!

Bueno, y a vosotros en general, buena semana. Nos vemos a la vuelta de San Francisco.

Besos y abrazos.

jueves, 8 de noviembre de 2007

De turismo por mi cuarto

Ando medio K.O. después de los midterms. El problema está en que te pasas todo el tiempo haciendo deberes que debes entregar porque forman parte de tu nota final y al final no tienes tiempo para estudiar. Eso es lo que pasa. Entonces la semana ha sido el doble de intensa de lo que suele ser, pero hoy ya nos hemos desquitado un poco. Aún queda un midterm, pero estoy más tranquilo.

¿Que dónde me meto? Pues a caballo entre mi cuarto y la biblioteca. Salgo de allí a la 1.30 de la noche y me meto aquí. Y salgo de aquí a las 9.00, y no vuelvo hasta la 1.30. Es lo que mis padres llamaban estado catatónico del estudiante (esto me lo acabo de inventar). Pero claro, ellos llamaban y yo estaba estudiando. Me preguntaban algo y yo respondía lacónicamente "Sí, bueno, vale".

La biblioteca
La biblioteca de los graduates (alumnos de máster o doctorado), llamada Sherman Fairchild Library. Sherman, para los colegas. Lo cierto es que aún no sé cuántos pisos tiene, creo que son sótano, planta baja y dos más (que aquí la planta baja es el piso 1). Está todo tan bonito que te entran ganas de ponerte a estudiar.

El grupito de aeronáuticos y aeroespaciales nos situamos en el sótano (B de basement). Son dos mesas con 4 plazas cada una, mas otras cuatro con ordenadores y otros cuatro cubículos de estudio. Como casi siempre estamos ahí los mismos y como nos han despojado de nuestra oficina en el departamento (sí, los alumnos de máster tienen oficina en sus departamentos) por reformas del edificio; hemos definido esta zona como la aero-office.

Aquí todos los muebles son de madera, y los colores supercuidados. Es una pasada. Aunque para pasada, la Millikan. Que es la otra biblioteca (para todo el mundo). Un edificio de 7 plantas o así, y alberga muchísimos más volúmenes que la otra. ¡Ya es decir!


Los ordenadores son todos Dell o Mac (ya hablaré otro día de la fiebre del MAC). Con pantallas planas supergrandes y todos los programas instalados (igualito que en la ESI).

Aunque la biblioteca es bastante acogedora, no es recomendable pasarse allí más de 10 horas al día, que es lo que le echo yo más o menos.

Mi cuarto
Pero no todo va a ser estudiar en la biblioteca... No, también se puede estudiar en el cuarto. Sí, esta habitación de 20 m2 (en mi cuarto haría la Trujillo tres bloques de viviendas para jóvenes ;) que está bastante bien. Tengo armario empotrado, escritorio, estantería y una cama. La ventana de a la zona de recreo, que es un patio interior, lo que lo hace bastante oscuro.


Siguiendo las recomendaciones de mi hermana, y haciendo uso de mi lado femenino para la decoración, he podido rellenar de alguna manera el vacío de este blanco cuarto enmoquetado. Aquí veis mi escritorio, con todo tipo de detallitos en la estantería (no perderse el detalle de la ventana del ordenador ;)

Un día decidí que debía comprarme una bicicleta y me fui al TARGET (como el carrefú allí). Pero no encontraba de mi talla y de mi gusto. Así que me compré unos airgamboys (como yo llamaba a los muñecos de Playmobil). Así que me compré una pareja de legionario romano (ahórrense el premio) y de gladiador, y los tengo puesto en la mesa. Esto me recuerda a mi mesa de Sevilla.

Así que ya tengo hecho una especie de altar en mi escritorio. Que me sirve de ventana cuando uno se agobia con los problemas de fluidos o de cohetes espaciales.

Ya por último os dejo una fotito del aquí presente recién levantado, preparándose para ir a clase.

Como decía la canción
Y le digo al capullo que hay detrás del espejo:
yo soy un tipo duro con voluntad de hierro,
que sale a la calle provocando al futuro.

Señoras y señores, ya es noche cerrada en Los Ángeles, aunque oscureció a las 5 de la tarde. Besos y abrazos para los que me quieren. Y para los que no, ¡que se jodan!


martes, 6 de noviembre de 2007

Receso del midterm

Aprovecho este breve receso entre los midterm (la mitad de un examen trimestral) que me los traigo a casa. No me voy a enrollar mucho, sólo voy a recitar a Sabina, que me acompañaba en aquellos días de cassettes grabados y dedicados.

Extraño como un pato en el Manzanares,
torpe como un suicida sin vocación,
absurdo como un belga por soleares,
vacío como una isla sin Robinsón.

Pues nada, a uno que todavía no tiene guitarra (manda huevos que no me la haya comprado todavía), le da por recitar.

Eso es todo amigos.