Tras casi veinte horas de vuelo, al fin he llegado a mi espacioso cuarto en Pasadena. La verdad es que se puede decir que he estado en medio mundo: Madrid, Londres, Reykjiavik... Los Ángeles.
Aunque parezca increíble, tuvimos que pasar por Groenlandia (véase el teorema de navegación por círculo máximo). Pude hacer uso de la LUMIX que María me ha regalado. Era todo hielo y roca.
He tomado varias instantáneas desde el avión. El paisaje era continuamente cambiante, sobre todo en la bajada de Canadá norte hasta California.
La entrada en Los Ángeles es alucinante. Esta ciudad endiablada arde en las luces que la cubren. Ciudad horizontal, con un núcleo de cinco rascacielos. Poco a poco, en los más de veinte minutos que dura la entrada hacia el aeropuerto, puede vislumbrarse de qué pasta está hecha esta ciudad.
Una vez aterrizado, pasamos los controles de seguridad e inmigración del tirón. Y tras un breve susto por el retraso de mi maleta, tomamos un shuttle para ir a Pasadena. El paseo en coche es genial, podemos ver palmeras que sobrepasan la altura de los pasos a nivel. Un colorido tremendo en la calle y pocos peatones. Casi nadie va andando.
Como llegamos muy tarde a Caltech (sobre las 10 de la noche), tuvimos que dirigirnos al servicio de vigilantes para que nos dieran la llave del apartamento. Es bastante espacioso, con habitaciones idénticas. Es más grande que mi cuarto de Sevilla.
Al final no ha habido la suerte del oriental, es decir, mis compis de piso resultan ser un brasileño y un italiano que estudian un doctorado de no-se-qué-ciencia-social-aplicada... El brasileño parece buena gente, ¡¡¡además tiene guitarra!!! Estuvimos hablando de gustos musicales, que con los míos puedo entablar conversación con cualquiera. El italiano, como buen calabrés que es, por tanto, vicioso, se encuentra en Las Vegas. Supongo que no estará jugándose el dinero de la beca al doble o nada. Después nos fuimos a cenar con Celia a casa de Paco, que está a dos pasos de la nuestra, exquisitos macarrones.
Me he dado cuenta de que me he dejado el ratón en casa. Además, Manolo me ha tenido que prestar el adaptador para el portátil. Quid pro quo. Yo le dejo el portátil, y él su enchufle. Ya mañana iremos a comprar sábanas, toallas, etc... A hacer la vida de unos rodríguez (no Zapatero). Por cierto, ya colgaré la foto de Manolo en calzoncillos por esta casa. Mañana desharemos las maletas. Estamos reventados. Lo único que coloco son un par de fotos que hacen las veces de mi ventana ;(
Un abrazo a todos. Seguiré escribiendo, pero en mejores condiciones...
Zzzzz zzz zzzzzz zz.
2 comentarios:
Sorprendido. Pensé que continuarías tu blog de siempre. Es buena idea lo de abrir uno para tu estancia fuera. Quizás la copie. (Soy Javi Barro ;)
Yo salgo el 26 para Alemania, me habría gustado ir a despedirte, pero sigo de exámenes. El martes tengo el último. Entonces haré yo una despedida con los que queden por aquí.
Miraré tu blog de vez en cuando. Saludos cordiales. JaviB@
¡¡¡Hola, GuuuuuuuuuuuK!!!
Muy contento de que estés sano y salvo en Pasadena. Ya sabes, come pasta un día, pasta otro día. O pasto, como tú veas.
¡Y disfruta y aprende, pequeño saltamontes embestidor!
¡Abrazos!
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