sábado, 29 de septiembre de 2007

70's Party

Hacía tiempo que tenía ganas de ir a una fiesta de disfraces e ir vestido de galleta. Estos americanos son muy dados a las fiestas de disfraces, por lo que vi la oportunidad del siglo. Pero cuál fue mi sorpresa al ver que la fiesta era temática, de los años 70. Pues nada, normalmente no suelo meter disfraces en la maleta por si me invitan a una fiesta de éstas. Pasaba también de gastarme una pasta en una tienda de disfraces de las que abundan aquí. ¿Qué hice? Muy sencillo, teniendo en cuenta el tipo de prendas que venden en Ross (las zapatillas, por ejemplo), seguramente encontraría algo de ese tipo y bastante barato. Mi disfraz consistiría de gafas, camisa y pantalones...

Las gafas
El escaparate de gafas de Ross es tan desagradable como un escaparate de ortopedia. El criterio es sencillo: mínimo precio. Generalmente esto va unido a lo más feo. ¡Bingo! Ya he encontrado mis gafas, con cristales marrones degradados, patillas de pasta color leopardo y supergrandes. Parezco Elton John con estas.

La camisa
Resulta que vamos a la primera planta y vemos toda una selección de horteradas... Ya está, mi look va a ser de hortera de los 70, o lo que es lo mismo, de español de los 70. Eso, así de paso exportamos un poquito del producto apañol, como diría mi Torrente.

La selección fue dificil, pero creo que ahí me gano Manolo. El cabronazo se fue a una camisa blanca de lunares celeste, violeta y fucsia... dañina a la vista. Yo estuve entre una naranja absoluta con franjas verdes y blancas, por aquello del centenario del Betis, pero al final me decidí por una más seria, casi negra para hacer contraste con los pantalones.

Los pantalones
Mi intención era encontrar pantalones de campana, pero me estuve fijando en el video clip de los Bee Gees, Staying alive, que en aquellos tiempos también se llevaban los pantalones ajustados y pa pescar ranas (en inglés, frog hunting). Pues ya está, ahí está el tio, buscando unos pantalones blancos tres tallas menor. Y lo encontré, aunque no era absolutamente blanco, éste sí era el más barato. Como dice er Villa, ahí l'as dao.

Lo mejor del día fue a la hora de pagar. Nos presentamos con todas estas horteradas y la mujer de la caja registradora no sabía si darnos las gracias (por llevarnos esa ropa de una vez) o pedirnos perdón (por vendérnoslas). Eso estuvo genial...

Aquí podeis verme con un aspecto a medio camino entre la mezcla de Elvis y Elton John; y John Travolta. Por si esto no queda claro, lo pondré en una ecuación:

PACO = [John Travolta, (Elvis Presley + Elton John)/2]


¿Mejor así? Es que debemos ir practicando para el lunes, que ya empezamos las clases de superfluidos.

En cuanto a los de las gafas, aquí se pueden ver mejor las patillas. La verdad es que eran bastante incómodas. Antes funky que sencillo.

Y como en toda fiesta americana que se precie, uno siempre llega a la barra y el barman le dice:

Barman: lo siento, no más copas
Paco vestido de los 70: ¿Que no más copas? Po ponme un sevená
Barman: Que no hay copas
Paco vestido de los 70: Avé mi arma, tu mestá disiendo que no tienes vasos... Ah, po pera un momento

Paco va a buscar un vaso a la casa de Jelena y vuelve... Y se toma su copita, sentado como un señor. Los pantalones apretados son un coñazo, ya es hora de Liberar a Willy.


Lo mejor de la noche estaba por llegar. La fiesta también era un concurso. Así que casi al final subimos unos quince tios y un par de tias, disfrazados algunos con trajes de tiendas y eso... Pero ahí estábamos nosotros, con dos cojones y un palito, para representar a Aspaña. La selección de los cuatro finalistas se hacía por vociferio general...

¡Y pasamos a la final! Quedábamos cuatro, Boozie (un australiano muy cachondo), el Manolo (es que su camisa era genial), una chavala que no conocía y yo (que tampoco me conocía).

Pues al final no pudo ser, porque Boozie es un tipo con mucha clase, con su bigote de Freddie Mercury y su peluca rubia, el tio iba divino... Pero quedé subcampeón!!! Con un disfraz home-made. Eso sí que tiene mérito. Me dieron a elegir el regalo, una guía nocturna de L.A. Sí señor, el mejor premio.

Como véis, estoy dejando el pabellón bien alto.

5 comentarios:

Unknown dijo...

Ya veo como triunfais los españoles por esas tierras!!Pero ten cuidao, que con esos pantalones tan apretaos te vas a desgraciar!!Me han encantao las gafas!

Anónimo dijo...

niño, solo te falta el pelo en el pecho con esa camisa.....

Anónimo dijo...

jajjaja!!! Así me gusta, dejando el pabellón bien alto!!! Si es que eres como la San Miguel: donde vas triunfas!! :D :D :D

Anónimo dijo...

Infartado mi corazón ante tal derroche de elegancia y "savoir être", pagado el asesino a sueldo encargado de eliminar al australiano aprendiz de Torrente que te arrebató el premio (que no la gloria), caigo redondo ante vuestras credenciales. Y si bien la camisa de Manolo solo es comparable a aquella mítica camiseta sin mangas de nilon estampada con flores comprada por mi tío a un gitano de Chipiona (a hacer el hortera los americanos tampoco nos llevan tanta ventaja, algún día presentaré la camiseta si mi tía no la ha hecho trapos), tus pantalones ajustados marcando virilidad, tus calcetines al viento y las patillas de tus gafas bordan la reencarnación de Andrés Pajares haciendo de "chulo-playa" en una película de los ahora tan rememorados en España años del destape. Sublime.
P.d.: Vuestra amiga de la primera foto, ¿está preñada o solo lo parece?
P.d.2.: Me hiciste sentir viejo, pero gracias.

Anónimo dijo...

Emocionados ante tanto glamur esa podria ser una fiesta de los años 70, de los 76 o de cualquier época porque las imagines son irrepetibles. Como bien señala mi admirado licenciado Huesa todos infartados. Por cierto¡¡¡Viva Croacia¡¡¡también. Ese hermoso país no es sólo Davor Suker.

Por otra parte, muy tranquilos al comprobar que tanto manolo como tú no tendréis problema alguno para ganaros la vida en EL EI.